Imagen

Febrero 7, 2007

Y dicen que me quieren y me extrañan, pero yo no soy el yo que creen, quieren y extrañan a la persona que se inventaron o que yo creé para ellos. Porque también tendría que hacerme cargo de cierta imagen que proyecté y vendí con todo y pochoclos. Finalmente no soy tan sociable y con muy pocas personas dejo de sentir la rigidez de la máscara que me protege pero también me obliga a forzar el gesto. Digamos que en esos casos la máscara, que nunca deja de estar, se minimiza, se adelgaza hasta volverse casi transparente.


Panic Attack

Agosto 31, 2006

p_attack.jpgEn estos días estoy leyendo un librito sorprendente.
“Panic Attack. Historia breve de la estupidez y otras tendencias humanas” de Lester Shortage, que prometo ir traduciendo con dificultad y en la medida de mis posibilidades.
Precisamente en el prólogo, a cargo de Leticia Braund, aparecen leves datos del autor, quién como otros, ha decidido mantenerse al margen de toda espectativa en cuanto a su vida privada. Justamente a la inversa de mis propósitos.
Ante la urgencia de no perder este dato, transcribo un párrafo en el idioma original:

…”Whereas for most writers a novel begins to grow and to take life during the process of writing, this process for Lester Shortage is merely the stage execution of the already highly perfected design. Rather than trying to create the illusion that art is life, he prefers to emphasize the novel’s mode of existence -and its insertion into life- as an artifact, a product of the human mind, a response of the human intelligence, seeking meaning in order, to the challenge of life with its neutral complexity, infinity and chaos.”…

La novela como vida, la vida como novela. No está mal. O sí?


Perfidias

Agosto 29, 2006

Existen personas que nos usurpan la estima. Personas que aunque se porten peor que nosotros hay que seguir respetándolas. Nos bajan la reputación y ni siquiera escondiéndonos sabemos a qué atenernos. Ante esas almas terribles nos quedamos sin palabras. Pérfidas. Es imposible saber las consecuencias que nos va a traer su charlatanería y su indiscreción. Murmuradoras. Aunque por lo general se camuflan bajo una apariencia flemática, en el menor descuido te ponen una zancadilla en seco. Personas que parecen compenetrarse en la dulzura de un hogar y que se las puede imaginar durmiendo tranquilamente envueltos en su seguridad y su bienestar. Mentiras. Por dentro la ansiedad y los anhelos los convierten en obsesivos pragmáticos. Tienen pruritos de fantasear y saben muy bien que la vida no tendría ningún sentido a no ser por cierta devoción hacia la muerte. Una oblicua tentación hacia los delitos pequeños les pudre la buena voluntad.