El perro y el hueso

Me aferro a su recuerdo como un perro a su hueso. Lo tengo enterrado bajo un árbol, y cuando nadie me ve lo desentierro y lo lamo un poco, y vuelta a enterrarlo. Ya casi no queda hueso que roer, es a saliva y a tierra el gusto que siento, y persistir es una manera de hundirme en el estancamiento, de impedir el cambio.

2 comentarios para “El perro y el hueso”

  1. nseee Dice:

    oe mejor callate ya y dime cuantos huesos tiene un perro

  2. maryelis Dice:

    TU Q HACES HAY

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